Necesidades educativas especiales para todos

Necesidades educativas especiales para todos

Ivette Carrión Torres
Directora y Fundadora - Creadora de Metodología ASIRI

Noviembre, 2016

Cuántas veces hemos oído hablar de “Inclusión Educativa”, la pregunta es: ¿Nosotros nos incluimos?

Desde hace muchos años venimos escuchando ese término, pero ¿Qué es realmente incluir?, definamos la palabra:

“Es el proceso mediante el cual una persona o cosa pasa a formar parte de un conjunto, porque existe relación entre sí”.  Y cuando se vuelve un conjunto se define como “la agrupación de elementos que poseen varias características en común”, este es un concepto que se emplea en matemática y que además permitió elaborar la teoría de conjuntos. Sin embargo, para que un conjunto esté bien definido, tenemos que mirar la siguiente regla: 

“Cuando la pertenencia de un elemento a un conjunto es clara, el conjunto estará bien definido”

Demos un ejemplo: Nadie dudaría de incluir cuchara a elementos de cocina, pero ¿Estaría bien definido si pertenecen o no al conjunto los elementos: mantel, fósforos o sillas?; estos elementos nos ayudan y están dentro de la cocina pero no estamos seguros si los incluímos o no dentro del conjunto “elementos de cocina”.

Esta misma situación pasa con la inclusión educativa: tenemos un conjunto de niños que reciben un tipo de educación, realizando determinadas labores, luego llega “la inclusión” y con ella, un grupo de niños al salón de clase con necesidades educativas especiales que no han recibido este tipo de educación y que empezarán a relacionarse con la propuesta actual del primer grupo.

¿Nos damos cuenta que sucede? ¿Podemos ver la no inclusión claramente? ¿Se definió el conjunto?  Estas preguntas se acercan a nuestro pensamiento desde que definimos inclusión y conjunto, ya que observamos que hay un grupo que seguirá su proceso cognitivo como si nada hubiera sucedido, mientras que el otro tendrá que adecuarse a lo que llamamos inclusión. A eso nos referimos y nos volvemos a preguntar: ¿Por qué, si estamos incluyendo a niños con habilidades especiales en las labores cotidianas de cualquier niño de grado, no hacemos lo mismo con el aprendizaje que ellos traen a nosotros para integrarlos?.

Explicándolo mejor sería: si un niño con necesidades especiales requiere de utilizar más el tacto, ¿porque todos no hacen el mismo ejercicio con un tema cualquiera integrando esa habilidad que ya no se tomaría como discapacidad?

El grupo no puede ser un grupo mientras haya desventajas en algunas de sus partes. Si volvemos a utilizar las matemáticas podemos decir que: un conjunto A, está incluido en otro B, cuando todos los elementos de A pertenecen a B.

Volviendo a la enseñanza de inclusión educativa, ¿no será que lo que estamos haciendo sea incluir niños con discapacidades por un sentimiento de disconformidad en la igualdad, pero que sin embargo al momento de realizar el proceso estamos creando sólo otro anexo de lo que ya tenemos?

“Hacer de esa discapacidad un aprendizaje para los demás”

A lo largo de este tiempo venimos observando que la educación necesita otro paradigma educativo, otra manera de hacer las cosas. ¿No será que los niños con habilidades especiales nos están marcando la pauta para poder empezar a realizarlo?.

Existe el Manual de Adaptaciones curriculares que presenta el Ministerio de Educación del Perú, con una propuesta para la discapacidad intelectual, física, auditiva, visual, autismo, talento y súper dotación. Con cada uno de ellos presentan características particulares que determinan su condición. 

Lo sorprendente de ello es que vemos muchos niños, que hoy en día necesitan aprender de las mismas formas que un niño con discapacidad.

  • Retienen y comprenden mejor las imágenes que las palabras
  • Memorizan y retienen información concreta
  • Aprenden con facilidad rutinas y son perseverantes
  • Bien motivados se esfuerzan por aprender
  • Son afectuosos y querendones
  • Tienden a la imitación porque su lenguaje, tanto expresivo como comprensivo, no facilitan una buena comunicación docente – alumno y alumno – alumno.
  • Presentan un retraso psicomotor que influye en el desarrollo de tareas o actividades que impliquen precisión en la coordinación visomotora.
  • Presentan un retraso académico, generalmente su edad cronológica no corresponde al grado escolar en que se encuentran.
  • Convertir objetos y hechos en símbolos y memorizarlos.
  • Asimilar información progresivamente más compleja y abstracta.
  • Recuperar información y utilizarla adecuadamente en la solución de problemas.
  • Elaborar representaciones que trasciendan el contexto inmediato, es decir, dificultades en el proceso de transferencia.
  • Comprender el mundo que los rodea y a sí mismos.
  • Utilizar el lenguaje como vehículo de comunicación.
  • Adaptarse a las exigencias sociales
  • Adquirir conocimientos acerca de los procesos cognitivos, que se traduce en dificultades para establecer o identificar, por la auto-reflexión: ¿qué estoy haciendo mal? o ¿dónde está el error?
  • Pensamiento poco flexible y limitado para utilizar planes o estrategias de control.

Estos son algunas de las características encontradas en el manual y nos preguntamos ¿No será que todos los niños necesitan de habilidades educativas especiales?.

Revisemos bien lo que sucede al respecto y miremos que los niños de hoy también necesitan muchas texturas, relacionarse con la naturaleza, hablarle a las plantas, memorizar de otra manera, utilizar mucho sus manos  y así dejar de crear grupos de gente que parece que si puede y gente que no.

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